Voy a hacer un volcado de las primeras impresiones que me llevé de la asistencia el pasado viernes 6 de julio a la Cumbre sobre Economía Circular y a la que fuí seleccionado como uno de los 300 líderes que deberemos durante el siguiente año desarrollar una labor de difusión de la Economía Circular entre los ámbitos de decisión de nuestro entorno.

Como la cumbre tuvo muchos frentes abiertos, en este primer post al respecto quiero realizar un análisis puramente operativo en función de los objetivos planteados desde la propia organización para el trabajo posterior de los líderes. a este respecto quiero aclarar que estamos todavía pendientes de más formación, pero creo que plasmar las primeras sensaciones de una tema tan interesante y que desde mi punto de vista (también desde la UE) es una de las posibles soluciones a algunos de los problemas de nuestro modelo productivo a día de hoy. Pero vayamos por partes:

1.- EL QUÉ, I. Los contenidos de la cumbre no estaban adecuados a la tarea posterior que deben realizar los líderes. Se trataba de un evento tipo americano, con mucho nombre de relumbre, pero con poca o nula cercanía a la realidad del tema a tratar: la implementación de los sistemas de economía circular en nuestro país. Si lo que se pretende es que realicemos una labor de difusión de la economía circular, eché en falta más conocimiento sobre economía circular. Se supone que los líderes que allí fuimos deberíamos ser ahora un poco más “Líderes” al respecto de este tema, y a mí personalmente casi nada  me aportaron de manera específica.

Y para esto necesitamos argumentario para poder después trasladar a las capas decisivas de la sociedad: qué, cómo, procesos, pros, contras, velocidades, oportunidades, ampliación de la visión, etc. Nada de eso se vió.

Ser líder es una cuestión de formación.

2.- EL QUÉ, II. Los contenidos no eran clarificadores: exceso de teoría. No se dieron ejemplos prácticos de iniciativas productivas en economía circular, hubo exceso de teoría (a mí me encanta ese aspecto, pero no hubo contrapeso práctico). Faltó aportación de herramientas para poder divulgar la implementación de la economía circular en una economía lineal, y sobre todo, ejemplos prácticos de iniciativas productivas que están funcionando en el mundo y que nos pueden servir a los líderes para transmitir un tema tan estratégico para el futuro de la humanidad.

Si quiero enseñar algo debo mostrar cómo se hace en realidad.

3.- EL QUÉ, III. La metodología no estaba enfocada con parámetros de economía circular: la economía circular no es sólo tecnología, ni sólo economía, ni sólo medioambiente, es todo  y todo a la vez. Y en la cumbre no se habló casi nada de ética de los nuevos negocios (Uber no puede ser un referente en economía circular, pues no posee ingrediente humano). Pero tampoco de lo colaborativo, ni de las nuevas metodologías de trabajo, ni de los nuevos medios de distribución, ni de la modificación de hábitos y canales, etc.  Además, parecía todo en exceso encaminado a las iniciativas de gran dimensión y calado: grandes empresas, grandes entidades bancarias, negocios globales. Pero, donde estaba lo glocal, los pequeños negocios que aportan en cercanía y que además pueden exportarse (como ya se está haciendo), pero no como macro compañías universales, sino como franquicias replicables de código abierto que ayudan al reparto de la riqueza.

4.-Ausencia de referentes europeos: desconozco la cocina del evento, pero si existe una institución a nivel internacional de referencia en economía circular es la Ellen McArthur Foundation (además de otras muchas), que además suele prestarse gustosamente a colaborar en este tipo de eventos. La verdad es que no verles en el programa me alertó, pues su experiencia en divulgación de la economía circular y su trabajo en la promoción e implementación de iniciativas productivas reales de economía circular, hacían imprescindible su participación.

5.- Ausencia de consecuencias-mejoras-retornos de la economía circular: como he dicho anteriormente, la economía circular es un nuevo modelo productivo que trae consigo cambios y modificaciones en los procesos de trabajo y de relación en los mercados (y por ende en la sociedad) y estos aspectos no salieron a reducir en toda la cumbre. ¿donde estaban los modelos de producción personalizada y en cercanía de los fab lab?¿dónde los nuevos medios de distribución de la producción, con atención a lo global, pero también a lo local, con parámetros de cercanía?¿por qué no apareció la economía colaborativa?¿ y las nuevas formas de financiación? etc.

6.- EL CÓMO. Exceso de tecnología vs ausencia de metodología (diseño).

Efectivamente se puso el foco en la tecnología, sobre todo en las “exponenciales”, de las cuáles no vamos a discutir todo lo que aportan, pero que desde mi punto de vista son herramientas; y se puso en foco en el qué, la economía circular (sin mucha explicación)… pero yo eché en falta algo fundamental, el cómo: CÓMO VAMOS A LLEGAR AL NUEVO MODELO.

Y ese como es el diseño (entre otras cosas). Y no lo digo sólo yo. Ahí están los drivers de la UE para corroborarlo.

El ecodiseño como origen, pero sobre todo el DISEÑO CIRCULAR, pues es con la participación del diseño como se puede conseguir ir avanzando peldaños en la construcción de ese mundo mejor que todos queremos, CODISEÑANDO entre todos, aportando creatividad y soluciones, mejorando los negocios, productos y servicios en todas sus fases, y teniendo en el centro siempre al usuario (DISEÑO DE SERVICIOS). Y sobre todo, sin olvidar que el mundo por construir tiene que ser sostenible en lo ecológico, en lo económico y en lo social (TRIPLE BALANCE). Si no, seguiremos teniendo problemas.

CODA FINAL: para no despedirnos con una sensación amarga quiero expresar varias ideas superpositivivas del evento:

  • Fenomenal que se hable de economía circular en ámbitos de decisión, ya estamos en movimiento. Desde luego que falta mucho, pero creo que estamos en el buen camino.
  • Escuchar el mundo latinoamericano con fuerza y convicción, con elementos éticos, es alentador e inspirador. Un espejo para mirarse.
  • DEsde la política se pueden hacer muchas cosas si se quiere de veras: ejemplo argentino: “políticas transversales de gestión contra la pobreza con foco en el individuo, no en las entidades”, Juan Manuel Urtubey, Gob. Salta, ARG. (apuntes para los servicios sociales!!!).
  • Algunas ideas escuchadas, dejo una de Michelle Obama, por boca de su marido, para convencer de la participación de la juventud en política: “Si no dejas que tu padre escoja tu ropa, por que le dejas elegir tu política”; otra del propio Obama: “La confianza funciona para construir el futuro”; o esta de la ex presidenta de Ecuador Rosalía Arteaga: “trabajar con sentido común, ética y humildad en soluciones glocales”.
  • Algunas ponentes hablaron de Mayor cooperación vs mayor competición (Max Trejo), Cristina Garmendia me sorprendió al hablar de nuevos intentos para la medición de intangibles por parte de la banca (vamos por buen camino), y JM Urtubey sobre la evolución de la democracia, de modelos representativos a modelos participativos.
  • Oir hablar de  conceptos que parecen más cercanos a “otras teorías”, como
    • Trabajar con más trasparencia, implementando mediciones del impacto (ecológico-económico-social) de las grandes corporaciones (¡¡el mkt ecológico se diluirá!!) .
    • Necesidad de implementar nuevos modelos de negocio que no tengan como fin único el beneficio.
    • Oir hablar que desde la gran banca se están generando productos de inversión en los que desaparezcan activos relacionados con guerras, armas, contaminación, etc. (dato sin corroborar por el autor…).
  • El hecho de compartir conciencia con un auditorio tan amplio,  más allá de las diferencias, en torno a la construcción del futuro que queremos y merecemos es alentador (eliminando el exceso de llamada a la acción tocando la fibra sensible -malditos coach-). Desde luego que falta mucho, pero creo que estamos en el buen camino.

Hay una idea motor que me llevo: Fui (soy) consciente de la fuerza de nuestra sociedad y sistema económico para regenerarse y replantearse, y eso en medios cada vez más participativos es muy interesante. Me afianzo en la idea de que estamos inmersos en una revolución que para la humanidad tendrá el calado que tuvo el paso del paleolítico al neolítico…, y veo maneras de lograrlo en colaborativo, sin imposiciones.

Desde luego que falta mucho, pero creo que estamos en el buen camino.

Seguiremos…